Hablando de llamamiento dijimos: En el llamamiento hay implicada una actividad creativa. Cuando nos referimos a vida de Fe, no hablamos solamente de sustento material, sino como reza la sentencia en el encabezamiento: Dios nos proporciona TODO.
“Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta...” (Fil 4:19)
Miremos el ejemplo de Abraham (Ro 4:17-18). Dios creó en Abraham y Sara las facultades que no tenían, para poder cumplir con el propósito para el que habían sido llamados. Esto es la vida de Fe. Este es otro de los principios básicos y fundamentales en la familia del Movimiento Cristiano Misionero Maranatha.
Si hay algo que salta a la vista en el trato de Jesús con sus discípulos en sus cortos tres años de ministerio, es que Jesús tenía como una obsesión: lograr que sus discípulos creyeran en El. Que creyeran para todas las cosas. Veamos cuatro ejemplos:
- Dos discípulos preparan la cena. (Mr 14:12-15)
- Pedro paga impuestos. (Mt 17:27)
- Dadles vosotros de comer. (Mr 6:37-44)
- Misión de los setenta. (Lc 10:1-12 y 17-20)
Si hay algo que se nos enseñó desde el principio, es a depender de Dios, creer en la provisión de Dios. Que así como Jesús envió a los doce y a los setenta, sin bolsa, ni alforja, ni dinero, ni promesas humanas, para que aprendieran a confiar en Él, diciéndoles que el obrero era digno de su salario y que aunque Su presencia no estuviese físicamente con ellos, Su autoridad estaría con ellos, que orasen tranquilos y reprendiesen que Él los iba a respaldar; de la misma forma Él podía respaldar hoy su Palabra, y que si nos sentíamos llamados a hacer su obra y éramos guiados por su Espíritu Santo, su bendición, provisión y respaldo estarían presentes.
Así ha marchado esta familia, creyendo firmemente la Palabra escrita. Al principio vinieron muchas críticas, especialmente de otras denominaciones. Al hermano Samuel Sorensen, se lo tildaba de inconsciente y otros epítetos más gruesos, cuando la cruzada al sur y luego al norte, acusándolo de mandar a los jóvenes a morir de hambre, a ser mal testimonio, enseñándoles que Dios los podía sostener. Esto de creer la Palabra tal cual está escrita, sin interpretaciones privadas, ni adaptaciones a la época, era algo nuevo, y no muy aceptado. Los resultados ya los conocemos. Dios fue fiel, respaldando cada una de sus palabras. Ninguno de sus siervos fue avergonzado y la obra se extendió sin impedimentos humanos por cada provincia por todo el país y fuera de él.
“Los Metodos Que Dios Tiene Para Sostener A Sus Siervos”
Malaquías 3: 10
Y ahora nos enfrentamos al problema más difícil, que vamos a comer, que vamos a vestir. Así como Dios llama y envía ha dejado en su palabra el diseño sobre el sostén del obrero.
a). DIOS SOSTIENE A MOISÉS: Éxodo 3:21-22
El mana en el desierto y Los codornices
b). DIOS SOSTIENE A ELÍAS: 1 Reyes 17:5-7
1. Los cuervos proveen carne: 1 Reyes 17: 6
2. El aceite de la viuda: 1 Reyes 17: 14-16
c). Dios sostiene a los setenta
1. El obrero es digno de su salario. Lucas 10: 7
2. Comed lo que os pongan delante. Lucas 10: 8
Aunque estamos en una era tan avanzada, Dios sigue cumpliendo su palabra y enviando la provisión para el sostén del obrero.
El desafío de Dios y la puerta que abre la prosperidad
Dios ha dejado en su palabra un diseño a través de dar. La Biblia dice que mejor cosa es dar que recibir y esto es lo difícil, a nosotros no nos gusta dar, pero pruebe el desafío de Dios.
La clave de nuestra prosperidad se halla, fundamentalmente en poner nuestra confianza en Dios, a través de nuestros “Diezmos”
El diezmo es la “décima parte” es la porción de la renta de un hombre dedicada desde los tiempos más remotos, a fines sagrados.
Es la medida que Dios determinó que el hombre debe darle. Es apartar la décima parte de todos mis ingresos y dárselos a Dios.
A. Traed todos los diezmos
¿Qué es el diezmo? ( La décima parte) Lucas 27: 30-34
¿Por qué hay que dar el diezmo? Malaquías 3: 10
¿Qué pasa si no lo doy? Malaquías 3: 8
B. El diezmo en el Nuevo Testamento: Mateo 23:23; Lucas 18:21
El diezmo no es del tiempo de la ley. Génesis 14:20
El diezmo como estatuto perpetuo. Números 18: 23,24
El diezmo en el tiempo de Jesús. Mateo 23:23
El diezmo en la iglesia primitiva. Hechos 4: 32-37
C. ¿A quién debo darlo?
1. En el A.T. Dios estableció que debían entregárselo a los Levitas. Números 18:21-24
2. En el N.T. la palabra aclara que los que entre los Hijos de Levi reciben el sacerdocio. Hebreos 7:5.
3. Hoy debo entregárselos a mi pastor, mi padre y mi cobertura espiritual. Gálatas 6:6-10
4. Debo darlo al ministerio que me cubre. (Apartados para el servicio) 1 Corintios 9: 11-14
D. ¿Cómo debo darlo?
1.No debo darlo con tristeza ni por necesidad: 2 Corintios 9: 7
2. No debo darlo como una obligación de la ley
3. No debo darlo por lastima o con miedo
4. Debo darlo con alegría y sencillez de corazón
5. Debo darlo con amor y agradecimiento a Dios.
Diezmar es la condición imprescindible para la prosperidad.
DIEZMOS DE LOS DIEZMOS: Con respecto a esto hemos establecido como familia que los diezmos de los diezmos sean entregados al ministerio de la iglesia en donde cada uno nació, fue llamado y fue enviado y es su cubierta espiritual.
Debemos dar el diezmo con gozo y con fidelidad ya que esta es la puerta que abre la prosperidad material. ¿Acepta usted el desafío de Dios? El abrirá la ventana de los cielos y enviara bendición hasta que sobreabunde.
¿Cómo viene la provisión?
Profundizando un poco más en el tema de la fe, a veces viene la pregunta: ¿Cómo viene la provisión? Podríamos escribir un libro sobre esto, pero podríamos mirar tres o cuatro puntos sobresalientes como ayuda a este tema.
Dios usa la semilla que tenemos. Ej: ¿Que tenéis? (Mr. 6:33; 2 Re.4:2) “...Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré” (Mt. 25:21) Provisión requiere fe; fe en que una vez que utilizo lo que tengo, Dios me proveerá más. Generalmente Dios no me permite acumular. Él va proveyéndome a medida que hay necesidad.
A veces hay que buscar, hay que ponerse en marcha. Dios no comulga con los indolentes. Una vez que he hecho todo, todo lo que puedo, Dios hará el resto. Ej. Leprosos en el sitio de samaria (2 Rey.7)
Vivir por la fe no es mendigar, ni andar pidiendo limosna; no es vivir de la caridad pública; no es sinónimo de ser pobre e incapaz de pagar nada porque “vivo por fe”; tampoco es sinónimo de no tener trabajo efectivo y vivir de changas, ventas o algún otro rebusque.
Vivir por la fe es lanzarse a la aventura de creer que el Dios que me ha llamado a su servicio, me va a sostener; y que cuando haya agotado mis fuerzas trabajando para El, guiado por su Espíritu, podré estar seguro, que no me hará faltar sustento y abrigo, y aún mucho más de lo que espero, y aún mucho más de lo que tenía cuando trabajaba para mí mismo.
¿Qué hay de las ventas que se estilan en muchas iglesias? Dentro de la guía del Señor, hemos aceptado que Él pueda inspirarnos, en momentos especiales, para desarrollar alguna actividad, a fin de allegar fondos para un fin determinado, como la construcción del templo, ensanches, hacer lugar para el discipulado, etc. A veces se lo ha considerado como una ayuda para el sostén de los discípulos. Lo importante es no crear una industria de ello, y reemplazar la expectativa de la provisión milagrosa del Señor, por un sistema basado en nuestro esfuerzo humano. Si así lo hiciéramos, ya no dependemos de la provisión del Señor, sino del fruto de nuestro esfuerzo, dejaríamos lo ilimitado de Dios, para ubicarnos en el terreno de nuestras limitaciones humanas.
El obrero que recién sale, ¿puede trabajar materialmente? ¿Puede hacer changas o ventas de algún tipo? El consejo anterior es la excelencia. Jesús dijo: “El obrero es digno de su alimento” (Mt 10:10), pero si usted siente que el Señor le guía o permite por un tiempo hacer algo, sea lo que fuere, no se enrede. No se salga del propósito para el que fue enviado. (2 Tim 2:3-4)
¿El pastor vive de los diezmos o vive por fe? El obrero, no importa su trayectoria, vive por la fe (Ro 1:17) de que Dios suplirá sus necesidades, puede usar diezmos, cuervos, ángeles, etc. Lo importante para un siervo de Dios es nunca mirar el canal, debe mirar la fuente que es Dios, el que le llamó y le manda a hacer lo que está haciendo.
“Finanzas de la iglesia”
Evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer cosas honradamente no solo delante del Señor sino también delante de los hombres. 2° Corintios 8: 18-21.
El tema de las finanzas de la iglesia o congregación que ha sido muy delicado. El ministerio debe ser transparente y tener en esa área personas idóneas que ejerzan fe y toda su confianza en Dios.
La ofrenda
Debe haber dos personas que la cuenten y anoten firmando en un cuaderno.
La persona depositaria guarda ese dinero bajo llave.
¿Quién es la persona depositaria? Alguien que el pastor designa, puede ser la esposa del pastor o el pastor mismo, un tesorero nombrado por el pastor de buen testimonio.
Se lleva un libro de entradas y salidas y se guardan todas las boletas.
Se anota en un cuaderno especial aquellas cosas que no tienen boleta. Ej.: La comida de los hermanos, cuando se trabaja en la iglesia gastos pequeños como el vino o pan de la cena del Señor, combustible que se le pone al vehículo que se usa para hacer la obra. De lo contrario le faltará dinero.
Las primicias — Deuteronomio 26:2
Las primicias son el primer fruto de su trabajo. Hay diversas formas de darlas, puede tratarse de su primer día de trabajo, su primer negocio, su primera venta, etc. Lo importante es saber que el primer fruto de nuestro trabajo, debe ser para Dios.
La siembra — 2 Corintios 9:6, 10-11
Hay un principio espiritual de la siembra y la siega en lo que concierne a las finanzas. Si nosotros sembramos dando al Señor, segamos en el sentido de nuestras entradas económicas. Es un ejercicio para hacer crecer nuestra fe y como añadidura vemos la multiplicación de lo que tenemos por lo que hemos dado al Señor. Lucas 6:38
Eventos Para Recaudar Fondos
De todo evento que se haga para juntar fondos, quiosco, ventas especiales, o cualquier cosa que dedique para la venta del Señor, el Pastor o tesorero debe dar parte a la congregación de las ganancias.
Por lo general es un dinero destinado para una determinada cosa, hacerlo público y contar toda la bendición que este trabajo trajo, la congregación debe tener confianza en lo que respecta a finanzas.
Cuando alguien tenga dudas usted o el encargado muéstrele los cuadernos, las boletas y en que se invirtió el dinero, ore por esa persona para que tenga confianza porque no es bueno para la congregación que esto continúe, el que desconfía sembrará cizaña.
Pablo le dijo a Timoteo “Esto te escribo para que si tardo sepas como debes conducirte en la casa de Dios que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”. 1° Timoteo 3: 14
“Haced todo decentemente y con orden”
La fe es un ingrediente imprescindible en un obrero. Jesús reprochó la incredulidad, (Mt 6:30; 8:26; 14:31; 21:21-22). Y una de las aplicaciones de la fe que se nos ha enseñado desde el principio es: Creer por los demás. Creer por mi familia. Creer por mis hijos. Creer que las vidas que Dios puso a mi cargo saldrán obreros. Creer por restauración. Creer por obras nuevas. Creer por una nación convertida a Cristo. Creer por una América Latina convertida. Somos una familia de Fe, Visión y Acción.