La importancia de tener muy en cuenta este concepto del llamamiento, se da en un contexto de renovación total del rol del Espíritu Santo como guiador y conductor de la obra.
Todo comienza con el llamamiento (Mt. 4:18-22). Jesús caminaba junto al mar y vio a Pedro, Andrés, Jacobo y Juan, y los llamó, pasó por el banco de los tributos y llamó a Mateo. Allí comenzaron todas las experiencias de los discípulos con Jesús. Este fue el comienzo de su formación y posteriormente de su ministerio. Más adelante les dice confirmando esto: “No me elegisteis vosotros a mí; sino que yo os elegí a vosotros.” (Jn 15:16). Todo esto nos habla de elección, predestinación, de encajar en los planes de Dios. Todo esto tiene mucho que ver con la renovación y el obrar del Espíritu Santo en esta última hora.
Los manuales misioneros nos hablaban de “fervor misionero”, “entusiasmo”, quizá buenas cosas, pero que en esta hora de la renovación del ministerio del Espíritu Santo en su iglesia no cabe. En este sistema de total dependencia de Dios, lo que me mantendrá firme en el momento de la batalla, no será ni el fervor misionero, ni el entusiasmo, sino el saber que estoy en esto porque El me llamó.
Elección
Si Dios te había elegido conforme a Juan 15:16, No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros. Podrías estar seguro que Dios no te dejaría librado a tu suerte, sino que sería tu fiel guía y sustento en todo momento.
Consagración
Pero claro, cuando llega ese llamamiento, no podemos evitar sentir el temor del desafío, el paso a lo desconocido a lo diferente, a lo que no estamos acostumbrados. Por eso, no podemos separar el llamado, del fuego intenso del Espíritu Santo en nuestras vidas, que precisamente nos prepara para cumplirlo. El llamamiento siempre implica un desafío. Un desafío a dar pasos que muchas veces van más allá de nuestras fuerzas.
Llamamiento implica consagración, es allí donde soy desafiado a dar pasos que para mí son locura, a dejar mi tranquilidad, mi pequeño mundo, mis logros, para poner toda mi vida en las manos del que me llamó.
Paso por el altar
Cuando hablamos de consagración para cumplir el llamamiento, tenemos que pensar que Dios siempre nos pide primero que pongamos cosas sobre el altar. Frente a cada paso hacia adelante en el servicio al Señor, tenemos que primero pasar por el altar. Primero tenemos que despojarnos, para que luego el Señor pueda darnos. Él no nos da si primero no nos rendimos. Dad y se os dará. Es la ley de Dios.
Si el llamado no deriva en consagración, una consagración sin reservas entregándolo todo en el altar, habrá sido estéril y carente de valor.
Un fuego ardiendo
“Había un fuego ardiendo en mi interior, quise soportarlo y no pude…” Jeremías 20:9.
Ser llamado es como estar enamorado. ¿Cómo sé que me enamoré? Quizá es difícil de explicarlo, pero hay síntomas. Solo pienso en él o ella. Me olvido de todo. Todo lo que antes me interesaba de pronto pierde valor, solo quiero estar con él o la que amo. Mis amigos y amigas
En la obra no hay lugar para voluntarios, sino para llamados.
Llamamiento es la revelación celestial que llega a un ser humano dándole a entender que Dios lo está requiriendo para una acción en Su reino (Hch 16:9-10).
El llamamiento requiere acción.
El llamamiento corresponde a un diseño de Dios (Hch 26:19). Pablo alcanzó a descubrir que en esa “visión” se encontraba el llamamiento divino que le permitiría entrar y alcanzar el propósito de Dios con él (Hch 26:15-18; Fil 3:7-14).
Él nos llama conforme al propósito suyo, no conforme a nosotros o a nuestras obras (2Tim 1:9). Nos salvó y llamó desde antes de los tiempos.
El llamamiento de Dios es soberano, y hay implicada una actividad creativa en él. (Ro 4:17-18) Aquel que te llama, va a crear en ti todo lo que te falta, para cumplir aquello para lo cual te llamó. “Fiel es el que os llama,...” (1Tes 5:24).
Dios escoge con absoluta soberanía. (Ro 11:13; 1Co 1:24-31; Ro 9:25-26).
No ser rebelde aunque no sepa todo de antemano, Dios va aclarando el llamamiento. Ej: Pablo (Hch 22:14-16) “Te ha escogido para que oigas su voz y conozcas su voluntad” (Hch 9: 15-19; Hch 26: 15-18).
¿Qué diferencia hay entre ser llamado por Dios o ser puesto por el hombre?
Éxodo 3: 1-10
En esta parte del estudio vamos a ver la diferencia entre ser llamados por Dios o ser puestos por el hombre:
DIOS LLAMA A MOISES : Éxodo 3: 1-10
Dios lo prepara: Éxodo 3: 5
Dios le da Palabra. Éxodo 3: 7-9
DIOS LLAMA A ELISEO : 1 Reyes 19:9
Elías hecha el manto
Eliseo dejó todo y le siguió: 1 Reyes 19:21
JESUS LLAMA A MATEO : Mateo 9:9
- Mateo anda con Jesús: Mateo 9:10-13
- Mateo aprende de Jesús: Mateo 9:13
VENID EN POS DE MI Y OS HARE PESCADORES DE HOMBRES: Mateo 4: 18-19; Mateo 4:21
Dejaron todo: Mateo 4:20
El llamamiento genuino da poder de decisión
LA ELECCION DE LOS DOCE: Lucas 6: 12-13
Escogió y también llamó: Lucas 6:13
Impartió el ministerio de apostolado
DESIGNO A LOS SETENTA: Lucas 10:1
Los envió a los lugares donde Él iba a ir.
Los envió de dos en dos
En este siglo veintiuno el diseño de Dios no ha cambiado, El sigue llamando a sus Siervos.
¿Cómo saber que Dios me llama?
En el Antiguo Pacto, por no haber una manifestación continua del Espíritu Santo sobre la tierra, Dios tuvo que usar formas espectaculares. Ejemplos:
Durante el ministerio de Jesús en la tierra, El llamó personalmente. En la era de la Iglesia, que es la era del Espíritu Santo, esta labor es llevada adelante generalmente en forma muy normal por el Espíritu Santo que nos habla a través de: predicaciones, profecías, oración, Su palabra vivificada, sueños, visiones. También puede comenzar en forma muy simple como carga por personas, grupos determinados, lugares, etc.
En el camino de buscar a ciencia cierta si el Señor me llamó o no, es bueno desestimar algunas cosas:
No depende de las circunstancias. Ej: Se murió mi abuelita en tal pueblo y me dejó la casa. Seguro que Dios me llama para allá. Falso.
No depende de la lógica. Ej: Boliviano a Bolivia. Intelectual a intelectuales. Etc.
No depende de la aprobación humana. Ej: Samuel eligiendo rey, junta de misiones, comisión, etc. Podemos ser tentados a buscar hasta encontrar alguien que nos diga lo que queremos oír, sin necesidad de que esto sea la voluntad del Señor. Ej: Micaías, Acab y Josafat (2 Crónicas 18).
Dios puede usar muchas de estas cosas, pero no son suficiente confirmación. Lo que sí debe haber es:
Un fuego que arda y que queme, Ej: Jeremías (Jeremías 20:9) “...como un fuego ardiente.”.
No hay nada que me satisface, hay una sola pasión.
A medida que transcurre el tiempo la angustia por cumplir aquello que siento aumenta. (Ga 4:19). “...dolores de parto”
Debo tener confirmación de quienes me ministran.
Cuando busco claridad de Dios respecto a mi llamamiento, no debo tener en mente un puesto o cargo (debilidad muy común en nuestra sociedad), mi mente y mi espíritu deben estar mirando una tarea, una misión, una función en la obra (Ro 15: 18-19). “...no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mi”. Pablo miró siempre la tarea, por eso estuvo siempre ocupado.
Cuando uno se convierte y es lleno del Espíritu Santo, éste comienza a poner cargas en nosotros. Pueden ser influencias del ministerio que nos preside, pero es importante no hacer caso omiso a esto, pues no solamente ayudaremos y complementaremos al ministerio que nos está guiando, sino que además puede ser parte de una buena escuela para nosotros. Algunas veces estas cargas pueden transformarse en el verdadero propósito de nuestro llamamiento. Otras simplemente son un paso hacia lo que Dios tiene para nosotros. Luego en mi caminar con Dios pueden venir muchas cargas sobre mí, hay que saber distinguir, no todo es para que salga corriendo. Algunas son para orar. Otras para actuar.
Autoridad, dominio y privilegio del hombre llamado por Dios
Quiero destacar algunas cosas que nos confunden a veces y nos llevan a creer que todos somos iguales y podemos hacer las mismas cosas.
Mirando la vida de Moisés, tenemos a Aarón, María, Josué y otros que no son mencionados pero que estuvieron con Moisés.
Señales Del Hombre Llamado:
- La vara: Éxodo 4:2; Éxodo 7: 8-12
- El agua convertida en sangre: Éxodo 4: 9
- Aarón la boca de Moisés: Éxodo 4: 10-14
Permítame hacer un comentario, aquí usted y yo no habríamos mandado a Moisés, a nuestros ojos había otros más capacitados, el mismo Aarón era mejor, estaba en Egipto y conocía mejor todas las cosas. Era consagrado, hijo de levitas, tenía todo para ser mejor, Pero a Dios que conoce todo, hasta lo más profundo, le plació llamar y enviar a Moisés.
El hombre llamado siempre va a tener en su mano señales del llamamiento. Éxodo 4: 15-17
Autoridad:
Dios estaba con Moisés y a pesar de las cosas negativas y pruebas que el paso, la palabra de Dios siempre se cumplirá.
En la palabra de Dios tenemos un incidente que con mucha frecuencia aparece en estos días. Números 12: 1-15. María y Aarón hablan contra Moisés y la expresión que le molestaba a Dios es ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros?
Si, mis hermanos, Dios nos usa a todos pero el gobierno de Dios es Teocrático, Dios gobierna a través de un hombre, en este caso Moisés. Ninguno podía ocupar su lugar.
Privilegios:
El llamamiento por medio de una zarza ardiendo y la voz audible de Dios. Éxodo 3: 4
Dios habla cara a cara con Moisés. Números 12: 6, 7, 8
La nube sobre el tabernáculo y la columna de fuego de noche. Números 9: 15-23; Éxodo 40: 34-38
Dominio:
Dios ha capacitado a sus siervos para que puedan tener dominio sobre la Nación, Ciudad, o lugar que le fue entregado. La tarea no es para una sola persona. Moisés es aconsejado por Jetro para compartir la carga y la responsabilidad pero aun así todo está bajo su autoridad y dominio. Éxodo 18: 13-26.
Vamos a mirar también un ejemplo negativo de la escritura. Aquí tenemos líderes usados por Dios con tareas específicas, doscientos cincuenta príncipes que ofrecían incienso delante de Dios sin embargo no querían estar sujetos a Moisés. Números 16: 1-37
Moisés sintiendo el rechazo y la falta de sujeción les pregunta: ¿procuráis también el sacerdocio? Números 16: 9,10.
A veces nosotros no entendemos lo que es estar bajo autoridad. El hombre llamado tiene dominio dado por Dios y Dios le da autoridad para estar SOBRE, como en el caso de Moisés.
Lo acusaron a Moisés de enseñorearse de ellos y de equivocarse al sacarlos de Egipto. Estas cosas ocurren también hoy, si hay pruebas o cosas negativas ponemos al hombre llamado como el principal culpable, sin darnos cuenta que estamos poniéndonos en contra de Dios mismo. Sobre todo dominio dado por Dios esta Dios, porque El llama, envía, sostiene y esta sobre todo. Números 16: 13
Hemos hablado solo de Moisés pero podemos citar a un Josué, Samuel, Elías, Pablo, Pedro, etc.
Un Grafico Del Hombre Llamado Y Su Tarea
En la congregación que preside hay: líderes, maestros de escuelita, encargados de obras, músicos, co-pastor y obreros en general.
También hay Dones, el fruto del Espíritu, ministerios, con todo eso el hombre llamado por Dios trabaja en la ciudad. La visión es que arda la luz del evangelio. Tomar la ciudad: Hechos 6: 42
Todo lo que el discípulo hace es bajo la autoridad del ministerio que lo preside, de esta manera crece como lo hizo Samuel, Eliseo, Josué, Timoteo en sabiduría y en gracia hasta que llega el momento que Dios lo llama, en algunos casos toma el lugar del ministerio que lo guio y enseño. Josué: 1:1-9; 1 Samuel 2:35; 1 Samuel 3:1; 1 Reyes 19: 19-21; 2 Reyes 2: 1-15. Estos son casos específicos y toman muchos años.
Otros son llamados y enviados a la tierra que Dios les dio por herencia, en este caso la visión de la familia es hacer un discipulado de preparación ya sea en la iglesia o fuera de ella.
¿Cómo envía Dios?
Éxodo 3:10
El gran problema de las organizaciones es como enviar ellos mismos al obrero. La Biblia nos muestra que no es el hombre el que tiene q enviar, sino Dios que lo llama y también lo envía.
MOISES ENVIADO POR DIOS: Éxodo 3: 10
- Dios da señales: Éxodo 3:12
- Dios habla varias veces: Éxodo 3:12, 14, 15
LA GRAN COMISION: Mateo : 18: 19,20
- Los envía y los autoriza: Mateo 28:19
- Promete estar con ellos hasta el fin: Mateo 28:20
JESUS ENVIA A LOS SETENTA: Lucas 10:3
Reglas de cómo salir y como conducirse: Lucas 10: 5 – 12
El regreso de los setenta: Lucas 10: 17 – 20
DIOS ENVIA A PABLO Y A BERNABE: Hechos 13
- Dijo el Espíritu Santo: Hechos 13:2
- Ayuno y oración: Hechos 13:3
Si ha sentido el llamado de Dios, no es para que salga corriendo, es Dios quien envía, espere el momento y la guía divina para hacerlo.
¿Cómo conoce el obrero o discípulo el llamamiento en su vida y el tiempo de salir?
Quiero comenzar este tema tan importante citando nuevamente la vida de Moisés. Él estaba tranquilo en el desierto cuidando sus ovejas cuando comienza a arder la zarza y el escucha la voz de Dios. Dios lo llamo a través de una zarza ardiendo. Éxodo: 3: 2, 3, 4. Dios te puede llamar a ti también por medio de una zarza, una visión, un sueño o una palabra él no tiene un molde.
Formas En Que Dios Llama:
- Eliseo estaba orando cuando pasó Elías y le echó el manto. 1 Reyes 19:19-21
- Samuel: Dios lo llama con voz audible de noche. 1 Samuel 3:10-21
- Josué: Dios le habla para que tome el lugar de Moisés. Josué 1:9
- Isaías, fue llamado Pedro y Andrés su hermano. Jesús los llamó. Mateo 4:19-20
- Simón llamado Pedro y Andrés su hermano: Jesús los llamó. Mateo 4:19-20
- Saulo: Jesús se le aparece y le habla. Hechos 22:14-16
Podríamos seguir citando vidas llamadas por el Señor pero quiero detenerme y decirte, la persona llamada no tiene duda para el llamamiento nos marca para siempre.
El llamamiento nos ata a un propósito divino, nos lleva a orar, gemir por su obra todo lo que hacemos lo hacemos con amor y dedicación comienza en el corazón. Dios pone un sentir y un deseo por el ministerio esto es confirmado por sueños, visiones o palabra profética.
El Tiempo De Salir
1. El tiempo de salir no es en todos iguales, en cada uno de estos hombres hay una experiencia diferente y una preparación por medio del discipulado.
2. A nosotros nos ha tocado vivir la dispensación de la gracia, la iglesia sobre la tierra tiene mucha importancia, Dios ha puesto en ella los cinco ministerios. En hechos 13: 1-3 la escritura registra como fueron enviados Saulo y Bernabé note que dice que había allí reunidos profetas y maestros que estaban ministrando al Señor en ayuno y oración. El Espíritu Santo hablo y dijo “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que lo eh llamado” y habiendo impuesto sobre ellos las manos los despidieron.
3. Basados en esta escritura usamos nuestras conferencias donde hay misterios reunidos para orar por los obreros que Dios está enviando.
4. ¿Cuánto tiempo paso desde que Dios llamo a Saulo hasta que lo envió? Pasaron catorce años. Gálatas 2: 1 -2.
5. Cada uno de los siervos ya mencionados fue enviado en diferentes tiempos.
6. El Pastor o Líder que preside tu vida es el que va a tener la última palabra guiado por el Espíritu Santo.