Dios Envía Obreros

Éxodo 3:10

“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.”

Éxodo 3:10

Introducción

Uno de los grandes problemas dentro de las organizaciones y ministerios es querer enviar obreros solamente por decisión humana, sin esperar la dirección de Dios.

La Biblia nos enseña que el verdadero obrero no se envía a sí mismo, ni debe salir únicamente porque tiene deseos de predicar, abrir una iglesia o ir a otro lugar.

Primero Dios llama, después Dios prepara, y finalmente Dios envía.

La Escritura dice:

“¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?”

— Romanos 10:15

Por eso debemos entender que una cosa es sentir el llamado y otra cosa es haber llegado al tiempo del envío.

Dios conoce el lugar, el momento, la obra y las personas a quienes cada obrero debe servir.

I. Moisés Fue Enviado Por Dios

“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón.”

Moisés no decidió por su propia voluntad convertirse en libertador de Israel.

Dios salió a su encuentro.

“Lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés!”

— Éxodo 3:4

Observe el orden:

Dios lo llamó.

Dios le habló.

Dios lo preparó.

Dios lo envió.

A. Dios Le Dio Señales

“Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado.”

— Éxodo 3:12

La señal tenía como propósito confirmar algo muy importante:

“Yo Te He Enviado.”

Moisés necesitaba estar seguro de que no estaba actuando por iniciativa propia.

Dios también le dio otras señales:

Éxodo 4:1-9

La vara se convirtió en serpiente, su mano recibió una señal y Dios confirmó su poder delante de Moisés.

Enseñanza

Cuando Dios envía, también confirma su llamado y su presencia.

B. Dios Le Habló Varias Veces

Moisés tenía preguntas y temores.

Dios le respondió.

“YO SOY EL QUE SOY.”

— Éxodo 3:14

También le dijo:

“Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres... me ha enviado a vosotros.”

— Éxodo 3:15

Moisés debía saber claramente:

quién lo enviaba;

a dónde debía ir;

qué debía decir;

cuál era su misión.

Enseñanza

El verdadero enviado necesita dirección clara de Dios.

C. Dios Prometió Estar Con Él

Moisés preguntó:

“¿Quién soy yo para que vaya a Faraón?”

— Éxodo 3:11

Dios respondió:

“Ve, porque yo estaré contigo.”

— Éxodo 3:12

Dios no le dijo: “Tú eres muy fuerte.”

Le dijo:

“Yo Estaré Contigo.”

La seguridad del obrero no está en su capacidad, sino en la presencia de Dios.

II. La Gran Comisión: Jesús Envía Y Autoriza

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones.”

— Mateo 28:19

Antes de enviarlos, Jesús declaró:

“Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

— Mateo 28:18

Esto significa que los discípulos no fueron por autoridad propia.

Fueron enviados bajo la autoridad de Cristo.

A. Jesús Los Envía

“Por tanto, id.”

— Mateo 28:19

La orden vino de Jesús.

El obrero necesita comprender que no sale simplemente porque desea hacerlo.

Sale porque Dios lo envía.

B. Jesús Les Da Una Misión

“Haced discípulos a todas las naciones.”

— Mateo 28:19

El objetivo no era solamente predicar.

Debían:

alcanzar personas;

hacer discípulos;

bautizarlos;

enseñarles la Palabra.

“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.”

— Mateo 28:20

Enseñanza

Dios no solamente dice “ve”.

También dice “para qué vas”.

C. Jesús Promete Acompañarlos

“Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

— Mateo 28:20

La gran comisión comienza con autoridad y termina con presencia.

Cristo envía y Cristo acompaña.

El obrero enviado por Dios nunca está verdaderamente solo.

III. Jesús Envía A Los Setenta

“Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.”

Observe nuevamente las palabras:

“Yo Os Envío.”

Los setenta no salieron porque ellos mismos organizaron una campaña.

Jesús los escogió y los envió.

A. Jesús Los Envió De Dos En Dos

“Los envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.”

— Lucas 10:1

Aquí vemos orden y estrategia. No fueron enviados sin dirección.

Jesús determinó:

quiénes irían;

cómo irían;

a dónde irían;

qué debían hacer.

B. Jesús Les Dio Reglas De Conducta

Lucas 10:4-12

Les enseñó cómo comportarse.

Les dijo cómo entrar en una casa.

“En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.”

— Lucas 10:5

También les enseñó a permanecer con sencillez:

“Posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den.”

— Lucas 10:7

Y les dio una misión:

“Sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.” Lucas 10:9

Enseñanza

El que envía también establece cómo debe conducirse el enviado.

El obrero no puede vivir como quiera.

Debe representar dignamente al Señor que lo envió.

C. Los Setenta Regresaron

“Volvieron los setenta con gozo.”

— Lucas 10:17

Ellos regresaron a Jesús para contar lo sucedido.

Esto muestra responsabilidad.

El enviado no actúa como alguien independiente.

Sale, trabaja y vuelve a rendir cuenta.

D. Jesús Corrige Su Motivación

Ellos estaban emocionados porque los demonios se sujetaban.

Pero Jesús dijo:

“No os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”

— Lucas 10:20

Enseñanza

El enviado necesita mantener humildad.

El poder, los resultados y los milagros nunca deben convertirse en motivo de orgullo.

IV. Jesús Primero Llamó Y Después Envió

“Llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.”

Este texto presenta un orden muy claro.

Primero: LOS LLAMÓ

“Llamó a sí a los que él quiso.”

Segundo: ESTUVIERON CON ÉL

“Para que estuviesen con él.”

Tercero: LOS ENVIÓ

“Y para enviarlos a predicar.”

Aquí encontramos un principio fundamental:

Llamado → Preparación → Envío

Jesús no llamó a los doce y al minuto siguiente los mandó solos por todas partes.

Primero estuvieron con Él.

Aprendieron.

Escucharon.

Observaron.

Fueron corregidos.

Fueron formados.

Después fueron enviados.

Enseñanza

No debemos confundir el día del llamado con el día del envío.

V. Dios Envía A Pablo Y Bernabé

Este es uno de los pasajes más importantes sobre el envío de obreros en la iglesia del Nuevo Testamento.

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros.”

— Hechos 13:1

Había una iglesia establecida y había ministros trabajando.

A. Estaban Ministrando Al Señor

“Ministrando estos al Señor.”

— Hechos 13:2

Antes del envío había servicio.

Dios normalmente envía a personas que ya están sirviendo.

Pablo y Bernabé no estaban esperando un título.

Estaban ministrando.

B. Estaban Ayunando

“Y ayunando.”

— Hechos 13:2

Había búsqueda espiritual.

El envío surgió en un ambiente de oración, ayuno y comunión con Dios.

C. Habló El Espíritu Santo

“Dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.”

— Hechos 13:2

Este versículo debe ser el corazón de esta enseñanza.

“Dijo El Espíritu Santo.”

No dijo Bernabé:

“Quiero irme.”

No dijo Saulo:

“Ya llegó mi tiempo.”

Habló El Espíritu Santo.

VI. Dios Ya Los Había Llamado, Pero Ahora Llegó El Tiempo De Enviarlos

Observe la expresión:

“Para la obra a que los he llamado.”

— Hechos 13:2

Ellos ya habían sido llamados.

Pero ahora el Espíritu Santo dijo:

“Apartadme.”

Aquí vemos claramente la diferencia entre:

LLAMAMIENTO y ENVÍO.

El llamado podía existir desde antes.

Pero el envío tenía un tiempo determinado por Dios.

Enseñanza

Sentir el llamado no significa que ya llegó el momento de salir.

VII. La Iglesia Ora, Impone Manos Y Despide

“Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”

La iglesia hizo cuatro cosas:

1. Ayunó

2. Oró

3. Impuso Manos

4. Los Despidió

La iglesia tuvo una participación importante.

Pero debemos notar algo:

La iglesia no inventó el llamado.

El Espíritu Santo había dicho:

“Para la obra a que los he llamado.”

Enseñanza

La iglesia reconoce, confirma y respalda aquello que Dios ya está haciendo.

VIII. El Espíritu Santo Es Quien Los Envía

“Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia.”

Esta frase es determinante:

“ENVIADOS POR EL ESPÍRITU SANTO.”

— Hechos 13:3 dice que la iglesia los despidió.

Hechos 13:4 dice que el Espíritu Santo los envió.

Por eso ambas cosas deben funcionar en armonía.

La iglesia ora.

Los ministros disciernen.

Se imponen manos.

Se confirma el llamado.

Pero:

El Verdadero Envío Viene De Dios.

IX. El Obrero No Debe Salir Corriendo Por Su Cuenta

“No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían.”

Este texto contiene una advertencia muy seria.

Había personas que corrían a hablar en nombre de Dios.

Pero Dios dijo:

“Yo No Los Envié.”

Esto demuestra que es posible:

correr sin haber sido enviado;

predicar sin autorización divina;

querer comenzar una obra antes del tiempo;

actuar por emoción y no por dirección.

Por eso el obrero debe tener cuidado.

No todo el que corre fue enviado.

X. ¿Cómo Sabemos Que Dios Está Enviando?

La Biblia presenta varias confirmaciones.

A. Hay Un Llamado

“Nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios.”

— Hebreos 5:4

B. Hay Preparación

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado.”

— 2 Timoteo 2:15

C. Hay Vida De Oración

“Orad sin cesar.”

— 1 Tesalonicenses 5:17

D. Hay Frutos

“Por sus frutos los conoceréis.”

— Mateo 7:20

E. Hay Confirmación Del Espíritu Santo

“Dijo el Espíritu Santo.”

— Hechos 13:2

F. Hay Confirmación De La Iglesia

“Les impusieron las manos y los despidieron.”

— Hechos 13:3

G. Hay Una Obra Determinada

“Para la obra a que los he llamado.”

— Hechos 13:2

Dios no envía simplemente “a cualquier parte”.

Él tiene propósito.

XI. El Tiempo De Dios Es Diferente Para Cada Obrero

No todos son enviados en el mismo momento.

Moisés tuvo un proceso.

Josué estuvo muchos años al lado de Moisés.

“Josué hijo de Nun, servidor de Moisés.” Josué 1:1

Eliseo sirvió y acompañó a Elías. 1 Reyes 19:19-21

Los apóstoles estuvieron con Jesús antes de ser enviados. Marcos 3:14

Pablo también pasó por diferentes etapas. Gálatas 1:15-18

Enseñanza

Dios tiene un tiempo diferente para cada persona.

No debemos compararnos.

XII. El Obrero Necesita Aprender A Esperar

“Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.”

Esperar no significa estar sin hacer nada.

Mientras espera el envío, el obrero debe:

servir;

aprender;

orar;

estudiar;

evangelizar;

ser fiel;

sujetarse;

crecer en carácter.

Jesús dijo:

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel.”

— Lucas 16:10

Enseñanza

Mientras esperas el tiempo de salir, sé fiel donde Dios te puso.

XIII. El Obrero Debe Tener Cobertura Y Responsabilidad

Los setenta regresaron a Jesús.

Lucas 10:17

Pablo y Bernabé fueron enviados desde Antioquía y posteriormente regresaron.

“De allí navegaron a Antioquía... y habiendo llegado, y reunido a la iglesia, refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos.”

— Hechos 14:26-27

Observe el proceso:

Fueron enviados.

Hicieron la obra.

Regresaron.

Informaron.

Esto muestra orden y responsabilidad ministerial.

XIV. El Enviado No Va En Su Propio Nombre

Jesús dijo:

“Como me envió el Padre, así también yo os envío.”

— Juan 20:21

Jesús mismo vivió bajo el principio del envío.

“Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”

— Juan 4:34

El obrero enviado debe tener la misma actitud.

No va a construir su propio nombre.

No va a buscar fama.

No va a levantar su propia gloria.

Va a hacer la voluntad del que lo envió.

XV. Dios Envía Porque Hay Una Cosecha

Jesús dijo:

“A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.”

— Mateo 9:37

Y después enseñó:

“Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” Mateo 9:38

Observe:

No dijo solamente:

“Busquen obreros.” Dijo:

“Rogad Al Señor De La Mies, Que Envíe Obreros.”

La mies es de Dios.

Los obreros son de Dios.

Y el envío también debe venir de Dios.

Conclusión

Si usted ha sentido el llamado de Dios, no significa que deba salir corriendo inmediatamente.

La Biblia nos enseña un orden:

DIOS LLAMA Hebreos 5:4

DIOS PREPARA 2 Timoteo 2:15

DIOS CONFIRMA Hechos 13:2

LA IGLESIA ORA E IMPONE MANOS Hechos 13:3

EL ESPÍRITU SANTO ENVÍA Hechos 13:4

No se adelante al tiempo de Dios.

No salga solamente por emoción.

No confunda deseo con envío.

Permanezca sirviendo, orando y preparándose hasta que el Señor confirme el momento.

“No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían.” Jeremías 23:21

Pero cuando Dios envía, también respalda.

Le dijo a Moisés:

“Yo estaré contigo.” Éxodo 3:12

Jesús dijo:

“Yo estoy con vosotros todos los días.” Mateo 28:20

Y de Pablo y Bernabé está escrito:

“Enviados por el Espíritu Santo.” Hechos 13:4

Verdad Final

El Obrero No Se Envía Solo.

La Organización No Debe Reemplazar La Voz De Dios.

LA IGLESIA ORA, DISCierne, CONFIRMA Y RESPALDA; PERO QUIEN LLAMA Y ENVÍA ES DIOS.

Frase Central

“Dios Llama Al Obrero, Dios Prepara Al Obrero Y Dios Envía Al Obrero.”

“Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”

— Mateo 9:38
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