Dios Llama, Dios Prepara y Dios Envía

“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”

Hechos 5:42

La obra misionera no comienza con una organización, un cargo o un nombramiento humano. Comienza en el corazón de Dios.

La Biblia nos muestra un orden espiritual:

Dios llama.

Dios prepara.

Dios envía.

Dios sostiene.

La Iglesia tiene la responsabilidad de reconocer, formar, acompañar y respaldar a los obreros; pero el verdadero llamado al ministerio procede de Dios.

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”

— 1 Tesalonicenses 5:24

Primera Parte: Dios Llama

I. El Llamamiento Viene De Dios

En esta parte debemos comprender la diferencia entre ser llamado por Dios y simplemente ser puesto por el hombre.

Un cargo puede ser otorgado por personas, pero el llamamiento espiritual procede de Dios.

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros…”

— Juan 15:16

La Iglesia puede reconocer un llamado, confirmar dones y establecer responsabilidades, pero es Dios quien llama al obrero.

II. Dios Llama A Moisés

Éxodo 3:1-10

Moisés estaba cuidando las ovejas cuando tuvo un encuentro con Dios en la zarza ardiente.

a) Dios lo prepara

Éxodo 3:5

Dios le dijo que quitara el calzado de sus pies porque estaba en tierra santa.

Antes de enviarlo a Faraón, Dios trató primero con Moisés.

El principio es sencillo:

Antes De Trabajar Por Medio Del Obrero, Dios Trabaja En El Obrero.

b) Dios le da Palabra

Éxodo 3:7-9

Moisés no fue enviado con sus propias ideas.

Dios le mostró la necesidad de Israel y le dio el mensaje que debía llevar.

El verdadero obrero no solamente necesita entusiasmo; necesita Palabra de Dios.

III. Dios Llama A Eliseo

1 Reyes 19:19-21

Eliseo estaba trabajando cuando Elías pasó junto a él y echó su manto sobre él.

a) Elías echa el manto

El manto representó para Eliseo un llamado a dejar su actividad anterior y comenzar una nueva etapa de servicio.

Aunque Dios utilizó a Elías como instrumento, el llamado tenía su origen en el propósito de Dios.

b) Eliseo dejó todo y siguió

1 Reyes 19:21

Eliseo respondió con decisión.

No solamente recibió el llamado: actuó.

Aquí encontramos:

Visión — comprendió el llamado.

Fe — creyó.

Acción — dejó y siguió.

IV. Jesús Llama A Mateo

“Sígueme. Y se levantó y le siguió.”

— Mateo 9:9

Mateo estaba sentado al banco de los tributos cuando Jesús lo llamó.

a) Mateo comienza a caminar con Jesús

Mateo 9:10-13

El llamado no terminó cuando Mateo se levantó.

Allí comenzó su formación.

b) Mateo aprende de Jesús

Mateo observó cómo Jesús trataba a pecadores, necesitados y rechazados.

Antes De Representar A Jesús, Necesitamos Aprender De Jesús.

V. “Venid En Pos De Mí”

“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.”

— Mateo 4:18-19

Esta declaración contiene llamado y preparación.

“Venid En Pos De Mí”

Es el llamado.

“Os Haré”

Es la preparación.

“Pescadores De Hombres”

Es la misión.

a) Dejaron todo

Mateo 4:20-22

Respondieron inmediatamente.

b) El llamamiento genuino produce poder de decisión

Cuando una persona comprende verdaderamente que Dios la está llamando, comienza a ordenar sus prioridades.

El llamado genuino produce entrega, obediencia y decisión.

VI. La Elección De Los Doce

Lucas 6:12-13

Antes de escoger a los doce, Jesús pasó la noche orando.

a) Jesús escogió y llamó

Lucas 6:13

La elección no fue improvisada.

Hubo oración antes de la designación.

b) Los constituyó apóstoles

Jesús no solamente los llamó para estar cerca de Él. También les entregó una misión.

Esto nos enseña:

Primero estar con Cristo.

Después aprender de Cristo.

Finalmente ser enviados por Cristo.

VII. Jesús Designa A Los Setenta

“Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él…”

— Lucas 10:1

a) Los envió donde Él iba a ir

El obrero no prepara el camino para sí mismo.

Prepara el camino para Jesús.

b) Los envió de dos en dos

La misión también implica compañerismo, unidad y apoyo mutuo.

Segunda Parte: Dios Prepara

Dios no llama para enviar inmediatamente a una persona sin trabajar primero en ella.

Moisés tuvo preparación.

Josué caminó con Moisés.

Eliseo acompañó a Elías.

Los discípulos caminaron con Jesús.

Timoteo aprendió junto a Pablo.

“Lo que has oído de mí… esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

— 2 Timoteo 2:2

Dios Prepara Al Obrero

a) En su Palabra

2 Timoteo 2:15

b) En oración

Lucas 11:1

c) En carácter

Santiago 1:2-4

d) En obediencia

Juan 14:15

e) Mediante el Espíritu Santo

Hechos 1:8

f) Mediante otros siervos

Dios utiliza líderes maduros para enseñar, aconsejar y acompañar a quienes están comenzando.

Principio

Dios No Solamente Prepara El Ministerio Para El Hombre; Prepara Al Hombre Para El Ministerio.

Dios Prepara — Aprendemos.

Tercera Parte: Dios Envía

El Desafío Del Envío Misionero

Uno de los grandes desafíos de las organizaciones cristianas es determinar a quién enviar al campo misionero.

Aquí debemos mantener un equilibrio bíblico importante.

La Iglesia participa en el envío, ora, impone manos, reconoce el llamado y respalda al obrero; pero el origen del verdadero envío es Dios.

No debemos fabricar llamados ni enviar solamente por decisión humana a quien Dios no ha llamado.

El modelo de Hechos 13 es claro:

“Dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.”

— Hechos 13:2

Observe el orden:

Dios llama.

El Espíritu Santo habla.

La Iglesia discierne.

La Iglesia ora y ayuna.

Los obreros son enviados.

Por tanto, no se trata de enfrentar el llamado de Dios con la participación de la Iglesia. La Iglesia reconoce y confirma aquello que Dios ya está haciendo.

I. Moisés Es Enviado Por Dios

“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón…”

— Éxodo 3:10

Moisés no decidió por sí mismo ir a Egipto.

Dios le dijo:

“Te Enviaré.”

a) Dios le da una señal

“Yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado…”

— Éxodo 3:12

La seguridad de Moisés no debía estar en su capacidad.

La mayor garantía era:

“Yo Estaré Contigo.”

b) Dios le habla claramente

Éxodo 3:12, 14-15

Dios habló varias veces con Moisés.

Le mostró quién lo enviaba.

“YO SOY EL QUE SOY.”

— Éxodo 3:14

Y también le indicó qué debía comunicar al pueblo.

El Obrero Necesita Saber Quién Lo Envía Y Qué Mensaje Debe Llevar.

II. La Gran Comisión

Mateo 28:18-20

Jesús resucitado entrega la misión a sus discípulos.

“Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

— Mateo 28:18

La Gran Comisión nace de la autoridad de Jesucristo.

a) Los envía y les da autoridad para cumplir la misión

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…”

— Mateo 28:19

La misión incluye:

Ir.

Hacer discípulos.

Bautizar.

Enseñar.

No es solamente conseguir decisiones momentáneas.

Debemos ganar y fortalecer.

Evangelizamos para alcanzar y discipulamos para fortalecer.

b) Promete estar con ellos hasta el fin

“Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

— Mateo 28:20

Jesús no solamente dice:

“Vayan.”

También promete:

“Yo Voy Con Ustedes.”

Aquí comienza a verse la relación entre envío y sostenimiento.

III. Jesús Envía A Los Setenta

“Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.”

— Lucas 10:3

Jesús no ocultó las dificultades de la misión.

El campo podía ser difícil, pero aun así dijo:

“Yo Os Envío.”

a) Reglas para salir y conducirse

Lucas 10:5-12

Jesús les dio instrucciones.

Debían llevar paz a las casas.

Debían permanecer donde fueran recibidos.

Debían comer lo que les ofrecieran.

Debían sanar enfermos.

Debían anunciar:

“Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.”

— Lucas 10:9

Esto demuestra que ser enviado no significa hacer lo que uno quiera.

El enviado debe aprender a caminar bajo instrucciones.

b) El regreso de los setenta

Lucas 10:17-20

Los setenta regresaron con gozo.

Habían experimentado el poder de Dios.

Pero Jesús también corrigió sus prioridades:

“No os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”

— Lucas 10:20

El poder ministerial nunca debe convertirse en motivo de orgullo.

IV. Dios Envía A Pablo Y Bernabé

Hechos 13:1-4

Este es uno de los ejemplos más claros del envío misionero en el Nuevo Testamento.

a) Dijo el Espíritu Santo

“Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.”

— Hechos 13:2

Observe nuevamente:

“A La Obra A Que Los He Llamado.”

El llamado ya existía.

La Iglesia no inventó el llamado.

El Espíritu Santo lo confirmó.

b) Ayuno y oración

“Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”

— Hechos 13:3

La Iglesia tuvo una participación fundamental.

Oró.

Ayunó.

Impuso las manos.

Los dejó partir.

Y el siguiente versículo aclara:

“Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo…”

— Hechos 13:4

Esta Es La Armonía Bíblica:

Dios llama.

El Espíritu Santo dirige.

La Iglesia discierne y confirma.

La Iglesia ora y respalda.

El Espíritu Santo envía.

Cuarta Parte: Dios Sostiene

Después del llamado y del envío aparece una pregunta muy humana:

“¿Qué Vamos A Comer?”

“¿Qué Vamos A Vestir?”

“¿Cómo Será Sostenido El Obrero?”

Jesús conocía estas preocupaciones.

“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”

— Mateo 6:31

Y enseñó:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

— Mateo 6:33

Así como Dios establece en su Palabra principios sobre el llamado y el envío, también encontramos el diseño bíblico para el sostenimiento del obrero.

I. Dios Sostiene A Moisés Y A Israel

Éxodo 3:21-22; Éxodo 16

Dios sacó a Israel de Egipto y no los abandonó en el desierto.

a) El maná en el desierto

“He aquí yo os haré llover pan del cielo.”

— Éxodo 16:4

Donde humanamente no existía alimento suficiente, Dios proveyó.

b) Las codornices

Éxodo 16:11-13

Dios también envió codornices.

El Dios Que Llama A Salir También Puede Proveer Durante El Camino.

II. Dios Sostiene A Elías

1 Reyes 17:5-16

a) Los cuervos proveen alimento

“Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde.”

— 1 Reyes 17:6

Dios utilizó un medio inesperado.

b) La harina y el aceite de la viuda

1 Reyes 17:14-16

Cuando el arroyo se secó, cambió el medio de provisión.

Primero fueron los cuervos.

Después fue la casa de una viuda.

Pero el Proveedor siempre fue Dios.

Los Medios Pueden Cambiar; Dios Sigue Siendo La Fuente.

III. Dios Sostiene A Los Setenta

Cuando Jesús envió a los setenta, también estableció principios sobre su sostenimiento.

a) El obrero es digno de su salario

“Porque el obrero es digno de su salario.”

— Lucas 10:7

El obrero tiene necesidades reales.

Necesita alimentación.

Vestimenta.

Transporte.

Hospedaje.

Recursos para desarrollar la misión.

Por eso Pablo posteriormente enseñaría:

“Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”

— 1 Corintios 9:14

b) “Comed lo que os pongan delante”

Lucas 10:8

El obrero también debe aprender a vivir con humildad, sencillez y gratitud.

No hacer de la misión un negocio.

No imponer exigencias.

No aprovecharse del pueblo.

Sino recibir agradecidamente la provisión que Dios permite.

IV. Dios Sostiene A Pablo

Pablo experimentó diferentes formas de sostenimiento.

En determinados momentos trabajó con sus propias manos.

Hechos 18:3

También recibió apoyo de las iglesias.

“Pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.”

— Filipenses 4:16

Esto demuestra que Dios puede utilizar diferentes medios:

Trabajo personal.

Iglesias.

Hermanos.

Familias.

Ofrendas misioneras.

Personas comprometidas con la misión.

Y Pablo declaró:

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

— Filipenses 4:19

El Modelo Bíblico Completo

Podemos resumir toda esta enseñanza en cuatro etapas:

1. Dios Llama — Respondemos

Isaías 6:8

“Heme aquí, envíame a mí.”

El llamado produce disponibilidad.

2. Dios Prepara — Aprendemos

Mateo 4:19

“Os haré pescadores de hombres.”

La preparación produce madurez.

3. Dios Envía — Obedecemos

Éxodo 3:10; Marcos 16:15; Hechos 13:4

El envío produce movimiento.

4. Dios Sostiene — Confiamos Y Perseveramos

Mateo 28:20; Lucas 10:7

El sostenimiento produce perseverancia.

Visión, Fe Y Acción

Todo este proceso forma parte de una verdadera VISIÓN EN ACCIÓN.

Visión

Vemos los campos y comprendemos la necesidad.

“Alzad vuestros ojos y mirad los campos…”

— Juan 4:35

FE

Creemos que si Dios llama, también abrirá el camino.

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”

— 1 Tesalonicenses 5:24

Acción

Nos levantamos y obedecemos.

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”

— Marcos 16:15

Una Visión Para Llenar El Mundo Con El Evangelio

El Movimiento Cristiano Misionero Maranatha necesita continuar levantando generaciones que comprendan este principio:

No buscamos solamente cargos; buscamos llamados.

No improvisamos obreros; los preparamos.

No enviamos simplemente por necesidad humana; buscamos la dirección del Espíritu Santo.

No abandonamos al enviado; oramos, acompañamos y participamos responsablemente en su sostenimiento.

Y todo debe tener un propósito:

Predicar A Jesucristo.

“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”

— Hechos 5:42

Declaración Final

Dios Llama — Respondemos.

Dios Prepara — Aprendemos.

Dios Envía — Obedecemos.

Dios Sostiene — Confiamos Y Perseveramos.

Si Dios llama, Él prepara.

Si Dios prepara, Él envía.

Si Dios envía, Él sostiene.

Y si Dios sostiene, nosotros no cesamos de predicar a Jesucristo.

Movimiento Cristiano Misionero Maranatha

Por, Edwin Taquichiri Sandoval

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